muñequita…Pongamos más uso de razón en los acentos escritos, que al fin y al cabo nadie va a leer lagrima donde diga lágrima, ni confundirá revólver con revolver.
¿Cuántas veces no hemos probado nosotros mismos un café que sabe a ventana, un pan que sabe a rincón, una cerveza que sabe a beso? Un beso que sabe a sangre?

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