De donde crece la Palma

Una adelfaTe descubrí,sin embargo el sol no cambió su amanecer por el este.
Llegaste, como llegan los duendes de la inocencia. Un niño se acercó a tu sombrero y sonrió, como lo solías hacer tu, guerrero de todos los tiempos.
Una flor llevaba en su mano para rendirte tributo. Cuentan los más viejos, que cuando desapareciste , las mujeres lloraban sin cesar y los hombres , ocultaban el instante de flaqueza, pues te fuiste demasiado pronto.
Desde entonces, ellos buscan un remanso de agua para ofrecerte una rosa , un marpacífico, una margarita , un gladiolo , un romerillo.
Te descubrí y por tí soy capaz de asomarme a la montaña, de navegar los mares, de brindarte una sonrisa límpida.

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